Dos semanas en blanco, con pocas ocupaciones y con mucho tiempo libre, aprendiendo a escuchar y disfrutando de lo que se pueda. Dos semanas sin ninguna idea sobre la que escribir, o mejor dicho, muchas ideas y poca imaginación. Puede decirse que estas dos semanas han sido las dos mejores desde hace mucho tiempo, quemando cada momento, al igual que los cigarrillos que nos acompañaron durante todos estos grandes días, y que se fueron consumiendo igual de rápido que esos minutos que tanto hemos podido disfrutar.
martes 21 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
